lunes, 3 de agosto de 2015

Ana la de Tejas Verdes, de L.M. Montgomery

Hace muchísimo tiempo que quería leer los libros sobre Ana de las Tejas Verdes. Concretamente desde que ví la serie de tv y supe que estaba basada en libros. Y aunque mis hermanas tenían la colección completa que sacó hace casi 20 años Círculo de Lectores, y aunque también más recientemente conseguí los mismos en formato digital para mi ebook, no sé por qué seguía sin animarme. Pero, lo que son las cosas, hace unos 3 meses me enteré de la muerte de Jonathan Crombie, el guapo Gilbert Blythe de la serie, con solo 48 años, víctima de una hemorragia cerebral. Y de nuevo recordé lo mucho que me gustaba la serie y las ganas que tenía de leer los libros, así que esta vez me lo propuse seriamente, y más viendo que han vuelto a editar los libros en España y esta vez ilustrados.

Y por fin me he leído el primer libro de la saga. He de decir que me ha gustado mucho, no solo la historia, que ya conocía de ver la serie, sino la forma en que está escrita. Confieso que me esperaba un libro más infantil, del tipo de los de Laura Ingalls Wilder, pero me he encontrado una prosa más elaborada y adulta. Cierto que los libros de Laura Ingalls están dirigidos directamente a un público infantil y juvenil, sin embargo los libros de L.M. Montgomery en su origen era literatura para todos los públicos aunque en la actualidad se etiqueta como literatura juvenil. Pero bueno, a mí es que lo mismo me da que sea para niños o para adultos mientras sea buena literatura. Y el libro de Montgomery es además un canto al optimismo, a la belleza de la naturaleza (esos paisajes canadienses se te quedan ya en el alma) y sobre todo a la imaginación.

Tal vez lo que más me ha llamado la atención es la cantidad de elementos autobiográficos que aparecen en la novela. Quien haya leído los libros o visto la serie de tv sabrá a qué me refiero a continuación. Lucy Maud Montgomery (1874-1942) nació en un pueblecito de la Isla del Príncipe Eduardo, en Canadá. A los pocos meses de nacer quedó huérfana de madre, y su padre la llevó a casa de sus abuelos maternos con los que se crió en Cavendish (la Avonlea de Anne Shirley), también en la misma isla. Al crecer en una casa con dos ancianos bastante rígidos, Lucy siempre fue una niña muy solitaria e imaginativa, y muy buena estudiante, con lo que pronto se sacó su título de maestra (en un solo año, como Ana Shirley). Más adelante estudió Literatura Inglesa, convirtiéndose en una de las pocas mujeres de su época y de su zona con estudios superiores. A lo largo de su vida publicó 20 novelas, unos 500 cuentos cortos e innumerables poemas.

Esta primera novela de la colección, publicada por primera vez en 1908, nos cuenta la historia de la huérfana pelirroja Anne Shirley, adoptada por los hermanos Marilla y Matthew Cuthbert, que viven en una casita en Avonlea a la que llaman Tejas Verdes. Ambientada, pues, en la Isla del Príncipe Eduardo, como la gran mayoría de las novelas de L.M. Montgomery.

Green Gables. Foto de JAKclapclap47
La segunda cosa que me ha sorprendido de esta novela ha sido descubrir que la granja de Tejas Verdes existe de verdad, y además con ese nombre. Está situada, cómo no, en Cavendish, en la Isla del Príncipe Eduardo. Es del siglo XIX, y los propietarios eran la familia MacNeill, que eran primos por parte de madre de Lucy Maud Montgomery. De hecho creo que siguen viviendo los descendientes, y además fue catalogada como lugar histórico de Canadá, y recibe muchas visitas sobre todo de los fans de la autora.

Página oficial de Tejas Verdes, uno de los lugares históricos de Canadá: http://www.pc.gc.ca/eng/lhn-nhs/pe/greengables/index.aspx

Por lo tanto recomiendo la lectura de esta novela, y también el visionado de la serie de tv. Ambas son maravillosas.