sábado, 27 de septiembre de 2014

La muerte llama al arzobispo, de Willa Cather

Los Estados Unidos acaban de anexionarse el extenso territorio de Nuevo Méjico, y la Iglesia decide nombrar rápidamente a un representante para que ocupe el puesto de obispo. En Roma eligen a Jean Marie Latour, un párroco joven que vive en la zona de los Grandes Lagos, y que cumple las condiciones para tan duro trabajo. Ha de ser una persona relativamente joven, fuerte y sobre todo inteligente.

La acción comienza en 1851, cuando nuestro protagonista cabalgaba extraviado por algún lugar del centro de Nuevo Méjico. Un año antes había sido nombrado vicario de la región, y desde entonces estaba intentando llegar a su vicaría. El ferrocarril se había extendido desde Nueva York hasta Cincinnati, pero ahí terminaba, y nadie en Cincinnati sabía cómo llegar a Nuevo Méjico. Un año tardó en llegar a su destino, en un viaje repleto de percances, donde resultó herido en un accidente, y perdió todas sus pertenencias (excepto los libros), entre otras aventuras. Pero por fin llegó a su destino, la villa de Santa Fe. Le acompañaba el padre Joseph Vaillant, su amigo de la infancia.

Así comienza esta novela, con cierto sabor a western, que más que novela es una colección de historias que van recopilando los dos curas a lo largo de sus vidas. Unas veces son historias que les ocurren a ellos personalmente y otras son historias que les narran otros personajes que van pasando por sus vidas, mezclando hechos reales con mitos y leyendas de todo tipo. Y como en toda la obra de Willa Cather, el paisaje es sin duda el gran protagonista. Paisaje este del suroeste norteamericano que fascina a la autora pues no sólo es duro y agreste, sino que además cuenta con miles de años de historia a sus espaldas.

Catedral de Santa Fe. Foto de camerafiend
Cather usó como fuente una obra de los primeros años del siglo XX sobre la figura del padre Joseph P. Machebeuf, misionero francés que llegó acompañando al arzobispo Jean Baptiste Lamy a su destino a Santa Fe. Es decir, la historia es la misma solo que en esa primera obra el narrador es el vicario y habla sobre el primer obispo de Santa Fe, mientras que Willa Cather da el protagonismo al obispo, que se encarga de hablarnos sobre su compañero vicario. En ambas obras los dos religiosos se tienen una gran estima desde que se conocieron en el seminario en su país de origen (Francia) hasta el mismo día de sus muertes. Por lo demás hay un montón de personajes reales que aparecen en la obra de Cather, como los dos clérigos, la hermana monja del padre Vaillant, el explorador Kit Carson, el soldado Manuel Chaves, o el sacerdote Antonio José Martínez, entre otros. Y como no, se nos cuenta cómo surge la idea de plantar en medio del desierto una espectacular catedral del más puro estilo francés, la Basílica de San Francisco de Asís en Santa Fe, a cuyos pies hay una estatua del arzobispo Lamy (Latour en la novela).

En fin, qué puedo decir. Pues que me ha gustado mucho esta novelita, porque me sigue encantando Willa Cather y ese estilo tan sencillo, ordenado y nostálgico que tiene en todas sus obras (por lo menos lo que he leído hasta ahora, y van cuatro ya). De la edición de Cátedra, decir que me ha gustado mucho la introducción, con un análisis exhaustivo de la obra, la autora y todo lo que la rodea. Sin embargo, por poner una pega, diré que a la hora de leer la novela me cortaba mucho el hecho de tener que parar a cada instante a leer una nota a pie de página, porque hay muchísimas, hasta tal punto que cuando llevaba ya adelantado un buen trozo del libro tuve que empezar de nuevo a leerlo de corrido sin las notas, porque me hacía un lío enorme. Cuando acababa los capítulos leía las notas para enterarme mejor de algunos aspectos. Así que lo que se supone que es una gran ayuda para el lector a mí se me hizo un pequeño estorbo. Quitando esta peguilla de las notas, la edición de Cátedra me parece perfecta, especialmente la introducción, que me encantó (pero eso sí, la leí cuando terminé la novela, por si me desvelaba alguna cosa importante de la trama).