domingo, 27 de abril de 2014

Receta: Arroz con leche y chocolate


Hoy traigo un postre que no sé exactamente dónde lo ví, pero me pareció tan sencillo y delicioso que me decidí a probarlo en cuanto tuve la oportunidad. Y la oportunidad ideal para hacerlo es cuando tengamos en mente hacer un arroz con leche. Yo sabía de antemano que me gustaría, por la sencilla razón de que mi postre favorito de todos es el arroz con leche, así que si le añadía algo tan bueno como el chocolate el resultado no podía ser malo. Si alguien no se atreve a mezclar arroz y chocolate puede sacar un poco de arroz con leche y ponerle el chocolate, y así prueba sólo un poquito. En esta ocasión hice la mitad con chocolate y la otra mitad de forma tradicional, pero tenía que haberlo servido en vasitos o cuencos individuales, y no en esos cuencotes tan grandes que servían para dos comensales.

La receta es sencillísima. Se trata simplemente de hacer nuestro arroz con leche favorito y cuando esté listo añadirle un chocolate que nos guste. Yo tenía un poco de chocolate del que se suele rallar para hacer a la taza (como media tableta más o menos) y me salió con mucho saborcito a chocolate. Una delicia para mi gusto.


Para el arroz con leche suelo usar un litro de leche, un poco menos de 100 gr de arroz redondo, doble cantidad de azúcar (es decir, unos 200 gr, para que salga bien dulce, pero se le puede echar menos, claro) y un palo de canela. Pongo la leche en un cazo y añado el arroz (con la leche aún fría). Cuando empieza a hervir le pongo el palo de canela y voy removiendo a fuego suave hasta que el arroz está tierno (una media hora aproximadamente). Un poco antes de terminar le añado el azúcar y sigo removiendo hasta que se deshaga el azúcar con la leche. Cuando ya está listo le quito el palo de canela y le echo el chocolate rallado, y remuevo hasta que se derrite bien. Aparto del fuego y sirvo en cuencos individuales. Una vez que esté frío espolvoreamos de canela molida al gusto y guardamos en el frigo.

A mí, que soy una apasionada del arroz con leche, me ha parecido muy rico este con chocolate, así que lo recomiendo.

domingo, 13 de abril de 2014

Semana Santa 2014

Hoy, Domingo de Ramos, comienza la Semana Santa. Este año, como siempre, intentaremos disfrutar de unos días de descanso, así como de unas buenas viandas semanasanteras y sobre todo de muchos tronos (es lo bueno de vivir en Málaga, aparte de otras cosas como el clima). Espero que tengais una estupenda Semana Santa. Aquí va la foto del nazareno del año (el de merengue, claro, jeje).


miércoles, 9 de abril de 2014

Hace 40 años...

Pues sí, hace unos días se cumplió el cuarenta aniversario del estreno de La Casa de la Pradera. Fue un 30 de marzo de 1974 cuando en los Estados Unidos se estrenaba para televisión el episodio piloto de esta mítica serie. La serie en sí comenzó a emitirse unos meses después, concretamente el 11 de septiembre de 1974. Constaría de 203 episodios repartidos en 9 temporadas, y sería merecedora de numerosos premios y nominaciones. En concreto, la serie obtuvo 38 nominaciones a distintos premios y ganó 15 de ellos. Entre los premios destacan los Globos de Oro, los Emmy, los de la WGA (el gremio de los guionistas), los TV Land Awards, los Premio Artista Joven y los TP de oro españoles. Sí, curiosamente la serie mereció tres TP´s de oro: el de 1976 a la Mejor Actriz Extranjera para Karen Grassle, el de 1976 también a la Mejor Serie Extranjera, y el de 1980 a la Mejor Actriz Extranjera, esta vez para Melissa Sue Anderson (Si pinchais en los enlaces anteriores podreis ver los premios de ese año y las portadas de la revista Teleprograma correspondiente).

En España la serie se emitió por primera vez en 1975, y aunque la mayoría de la gente no lo recuerda (yo era demasiado pequeña para acordarme, la verdad) parece ser que el piloto se emitió una sola vez en Estrenos TV, una tarde de domingo de 1975. Supongo que lo echarían justo antes de empezar la serie, o más o menos por la época, no lo sé. Tampoco sé la razón por la cual no hay manera de encontrar ese episodio piloto traducido al español con las voces que conocemos aquí (no tengo absolutamente nada en contra de la versión que circula en el llamado español neutro, pero me encantaría ver ese episodio con las voces que reconozco de mi infancia). De camino ya comentaré que parece ser que la edición de la serie en España se ha paralizado desde que publicaron la quinta temporada, y parece que la cosa va para largo, cuando en Estados Unidos ya están editando la serie en blue-ray y en dvd remasterizado. En fin...

Bueno, por último, decir que la serie recibió distintos nombres. La original se llama Little House on the Prairie. En España, La Casa de la Pradera. En Argentina y casi toda América del Sur y Centroamérica, La Familia Ingalls. En Venezuela, La Casita de la Pradera. Y si alguien conoce algún título más que me lo haga saber, por favor (o que me corrija si me he equivocado).

Cuarenta años. Cómo pasa el tiempo.

martes, 8 de abril de 2014

El canto de la alondra, de Willa Cather

Con esta novela termino la llamada Trilogía de la Pradera de Willa Cather, compuesta por Pioneros (escrita en 1913), El Canto de la Alondra (1915) y Mi Ántonia (1918). Las tres tienen en común contar como protagonistas a tres mujeres de fuerte personalidad, descendientes de inmigrantes europeos, y que tienen que luchar contra los elementos y contra la sociedad para lograr sus metas vitales. Y lo que es más importante casi, las tres ambientadas en las extensas praderas norteamericanas, convirtiendo al paisaje en otro protagonista esencial, no sólo por su belleza sino sobre todo por su dureza.

En el caso de El Canto de la Alondra, la protagonista es Thea Kronborg, una chica de origen sueco, amante de la música, que desea perfeccionar sus dotes de pianista y cantante, y que pronto descubrirá que tiene un talento especial para la ópera. A partir de este momento, antepondrá esta misión, la de ser una famosa cantante de ópera, a todos los demás aspectos de su vida, incluyendo la vida familiar o las amistades.

Me ha parecido un libro muy bien escrito, como todos los que he leído por ahora de Willa Cather, con unas descripciones de paisajes insuperables, pero me ha costado un poco terminarlo. A ratos se me ha hecho un pelín pesado. No sé si será porque es más largo que los otros o porque el personaje de Thea se me antoja bastante antipático. O puede que por las dos cosas juntas. De las 3 heroínas de la Trilogía me quedo sin duda con Alexandra (de Pioneros).

En fin, parece ser que para el papel de Thea Kronborg, Cather utilizó la biografía de una famosa cantante de ópera contemporánea de la autora, llamada Olive Fremstad (1871-1951), y también usa aspectos de su propia vida para reflejarlos en la novela. De hecho se suele decir que es la más autobiográfica de sus obras. Por ejemplo, tanto Cather como su criatura literaria vivían en un pueblo ferroviario situado en las praderas del Oeste americano (Thea en Moonstone, una ciudad ficticia de Colorado, Cather en Red Cloud, Nebraska), ambas encuentran su auténtica vocación después de dedicarse a otras tareas (Thea quiere ser profesora de piano y termina siendo una afamada cantante de ópera, y Cather fue profesora de literatura en la universidad y más tarde periodista, aunque al final lo deja todo para dedicarse exclusivamente a escribir), y ambas deciden dejar de lado cualquier tipo de vida sentimental hasta encontrar sus auténticas vidas profesionales.

En cuanto a Olive Fremstad, la otra fuente para el personaje de Thea, tiene una historia muy parecida a la de esta. Nació en Suecia pero se trasladó siendo una niña a los Estados Unidos. De pequeña se la consideraba casi una niña prodigio por lo bien que tocaba el piano, aunque después de un buen entrenamiento (tras descubrir alguien su potencial) terminó siendo cantante de ópera. Al igual que Thea, no parecía tener mucho interés en tener relaciones amorosas, aunque se casó y se divorció dos veces, y parece que durante un tiempo vivió también con su secretaria, relación esta que dio lugar a otra novela (Of Lena Geyer, de Marcia Davenport). Vida interesante, pues, la de esta mujer que inspiró dos novelas.

Ya tengo en mis manos la siguiente novela de Willa Cather que quiero leer: La muerte llama al arzobispo, y en fila esperando detrás hay dos o tres más. Me encanta esta autora.