miércoles, 25 de septiembre de 2013

Receta: Tarta cremosa de flan

Ya estoy de nuevo por aquí. No sé qué pasa pero últimamente estoy muy vaga para escribir en el blog, y eso que ya me han regañado varias veces por abandono, pero es que... 

Se puede ver cómo entra el flan en el bizcocho
Hoy vengo con una recetita que me ha gustado mucho. Fue un invento facilón que se me ocurrió mirando páginas de cocina, especialmente norteamericanas. En ellas veía cómo hacían unas tartas con unas pintas buenísimas en las que agujereaban la masa de bizcocho para que se introdujera por los agujeros la crema que ponían por arriba. Los boquetitos se hacen normalmente con el mango de una cuchara de madera, pero me parecieron muy pequeños, así que los hice un poco más grandes con un sacacorazones (el nombrecito se las trae, jaja) de los que se usan para quitarles el corazón a las manzanas. En la foto de abajo se puede ver la diferencia de tamaño entre los agujeros hechos con el mango de la cuchara y con el sacacorazones. Así, al ser el agujero más grande cabe más crema, y el pastel queda más jugoso (o eso creo yo). Bueno, la receta en concreto que me inspiró fue esta:


A estas tartas con agujeritos se les llama poke cakes, y yo decidí que tenía que probar una, así que se me ocurrió hacer un experimento. Hice el bizcocho con la masa de las famosas magdalenas de Xavier Barriga, que por cierto están de muerte (sí, las he hecho, y me encantan; otro día las pongo, que es que estoy floja total con el ordenador). Encima le puse un flan que tenía en la despensa, de los de Flanín de toda la vida (y así le daba salida), y cubriéndolo todo puse bastante nata montada. Se me olvidó poner por encima algo crujiente, como unas galletas molidas o algo así, pero la verdad es que tenía tantas ganas de probar la tarta que no me acordé.

Y el resultado fue espectacular. O al menos a mí me lo pareció. Por supuesto que hay que mejorarla en todo completamente, porque además es la primera vez que me atrevo a hacer una tarta sin seguir paso a paso una receta. Ya sé que es una tontería, el ir cogiendo una cosa de aquí que me gusta y otra de allá, y otra de más allá, y juntarlo todo, pero a mí me resultó muy gratificante y me hizo mucha ilusión ver que me salía bueno. Cuando la vuelva a hacer pondré un bizcocho más suave, porque las magdalenas de Barriga tienen muchísimo sabor, y ese sabor tan potente le roba todo el protagonismo a la tarta, que yo quería que supiera más a flan con nata. Y esta vez no olvidaré poner un crujiente por arriba.

Aún así me ha resultado muy rica.