sábado, 26 de febrero de 2011

Charles Phillip Ingalls

Nacido el 10 de enero de 1836 en una granja de la zona norte de la ciudad de Cuba, Nueva York, fue el segundo de los nueve hijos de Lansford Whiting Ingalls (1812-1896), de nacionalidad canadiense, y Laura Louise Colby Ingalls (1810-1883), nacida en el Estado de Vermont, al noreste de los Estados Unidos, en la frontera con Canadá, y a los que podemos ver en el primer libro de la serie de Laura Ingalls, titulado La casa del bosque.

Caroline y Charles Ingalls
El 1 de febrero de 1860 se casan Charles Ingalls y Caroline Quiner en Concord, Wisconsin, y tuvieron cinco hijos: Mary, Laura, Carrie, Freddy (fallecido a los pocos meses de nacer) y Grace.

Si por algo se caracteriza este hombre es por su "afición" a viajar de un lado a otro huyendo de las grandes aglomeraciones. Al final su esposa Caroline consigue que se asienten en De Smet, Dakota del Sur, pues estaba harta de ir vagando sin rumbo fijo cargada de niñas pequeñas, y sobre todo deseaba que sus hijas pudiesen tener una educación adecuada en el colegio. Allí en De Smet, entre otras ocupaciones, Charles fue juez de paz. 


Charles Ingalls falleció el 8 de junio de 1902 de una enfermedad cardíaca, a los 66 años, en De Smet, donde está enterrado. Para siempre quedará en nuestro recuerdo la interpretación que hiciera Michael Landon de este hombre, del que algunos dicen que no se parecía en nada al que nos mostró nuestra querida serie. Y de los libros de Laura destacan el buen carácter de su padre, y sobre todo las historias que les cuenta a sus hijas (más de una inventada, seguro) y ese violín que tocaba al acabar el día para dormir a sus niñas o para amenizar la velada. Yo por si acaso me quedo con la versión de los libros de Laura, que aunque tengan mucho de fantasía seguro que fueron escritos con un gran amor hacia su familia en general y hacia su padre en particular.

viernes, 25 de febrero de 2011

Dean Butler

Puesto que ya hemos hablado de Almanzo Wilder creo que será buena idea hablar un poco sobre el actor que le dio vida en la serie de La casa de la pradera, que no es otro que Dean Butler. La verdad es que por estos lares no es que sea muy conocido, y menos aún entre los más jóvenes, y ello es debido a que se ha dedicado principalmente a la televisión. Es cierto que algunas de las series en las que ha participado son muy conocidas, pero algunas tienen ya unos añitos. Antes de La casa de la pradera participó en Las calles de San Francisco, y después en Se ha escrito un crimen, Vacaciones en el mar, Hotel, JAG o Buffy cazavampiros, entre otras. También ha intervenido en algunas obras de Brodway, pero actualmente se dedica a trabajar detrás de la cámara haciendo documentales, algunos de los cuales le han proporcionado más de un premio. Recientemente ha hecho dos sobre La casa de la pradera, titulados La casa de la pradera: El legado de Laura Ingalls Wilder y Almanzo Wilder: Vida Antes de Laura.


Está casado desde el 2002 con la también actriz Katherine Cannon, conocida por su participación en Sensación de vivir, con la que vive en Los Angeles junto a su gato, Bobo.  Por cierto, que la conoció durante el rodaje de Padre Murphy, un spin-off de La casa de la pradera, creada y producida también por Michael Landon, y que compartía con la serie madre sus diversos directores y algunos actores.


Dean Butler nació el 20 de mayo de 1956 en Prince George, Columbia Británica, Canadá, ya que su padre, militar de las Fuerzas Aéreas norteamericanas estaba allí destinado tras la guerra de Corea, pero se crió en California, de donde en realidad eran sus ancestros.

Dean Butler en una imagen reciente
Dean Butler junto a Melissa Gilbert como el matrimonio Wilder en La casa de la pradera

domingo, 20 de febrero de 2011

Receta: Bizcocho cubierto de chocolate

He aquí un básico de la cocina que siempre apetece y que es facilísimo de hacer. En la serie de La casa de la pradera era el regalo típico en un cumpleaños, un buen bizcocho casero cubierto con una capa de chocolate fundido. Las niñas Ingalls le preparan uno a su madre en un capítulo, no recuerdo si en la primera o segunda temporada, y dejan la mesa del comedor llena de trastos y harina. La madre les regaña por desordenadas y de pronto aparecen ellas con su tartita recién hecha. A las pobres no les había dado tiempo nada más que de esconderse para darle la sorpresa. Lógicamente, cuando Caroline ve la tarta se echa a llorar de emoción.



La receta que propongo es muy fácil de hacer y tiene asegurado el éxito. He probado muchas recetas de bizcochos, pero desde que probé esta ya no hago otra. Es la que hicieron Sor Liliana y Sor Beatriz en el programa Bocaditos de cielo de Canal Cocina, y que podeis encontrar en su nuevo libro Delicias celestiales, con montones de recetas a cual más dulce y deliciosa. Le llaman Bizcocho conventual, y los ingredientes son:

  • 3 vasos de harina
  • 2 vasos de azúcar
  • 4 huevos
  • 1 vaso de aceite de girasol
  • 1 vaso de leche
  • Ralladura de 1/2 limón
  • 1 sobre de levadura Royal
  • Mantequilla
Batimos los cuatro huevos un poco y vamos añadiendo el azúcar poco a poco. Añadimos la leche, después el aceite, la ralladura de limón, y seguimos batiendo. Vamos echando la harina (con la levadura incorporada) poco a poco. Untamos un molde de mantequilla y lo espolvoreamos con harina. Vertemos la mezcla y metemos en el horno a 180º durante una hora y cuarto más o menos.

Para la cobertura de chocolate ponemos al fuego 200 ml de nata líquida, y cuando empiece a hervir se retira del fuego y le añadimos 150 gr de chocolate de cobertura troceado y una cucharada de mantequilla. Movemos bien con unas varillas hasta que se derrita el chocolate, y vertemos por encima del bizcocho.

El resultado será como este (de otro capítulo de la serie en el que celebraban el cumpleaños del hijo mayor adoptivo del Señor Edwards):

¡Buen provecho!

sábado, 19 de febrero de 2011

Melissa Ellen Gilbert

Nació el 8 de mayo de 1964 en Los Angeles, California, siendo adoptada al día siguiente por el actor Ed MacMahon (más conocido como Paul Gilbert) y su esposa. Poco después adoptaron a un niño, al que llamaron Jonathan (que haría el papel de Willy Oleson en la serie de La casa de la pradera). Cuando Melissa tenía 8 años, sus padres se divorciaron, y su madre volvió a casarse, teniendo una hija biológica, que se haría llamar artísticamente Sarah Gilbert, muy conocida por su intervención en la serie Roseanne, y actualmente por la divertidísima La teoría del Big Bang. Tres años después del divorcio murió el padre de Melissa de forma inesperada de un infarto, con tan sólo 56 años.

Melissa Gilbert y su esposo Bruce Boxleitner


Tras la muerte de su padre, Melissa se acercó más a Michael Landon, llegando a pasar bastante tiempo con su familia, e incluso siendo pareja de su hijo Michael Jr en la adolescencia. Pero la relación se enfrió totalmente después de hacerse pública la relación sentimental que mantenía Michael Landon con una joven maquilladora de la serie. Siete años después de finalizar la serie, Melissa vio a Landon en un programa de televisión visiblemente desmejorado confesando que sufría un cáncer de páncreas, y lo llamó por teléfono. Fue a visitarlo a su casa de Malibú, pero ya Landon estaba postrado en la cama, y murió una semana después de la visita.

Melissa Gilbert como Laura Ingalls

Melissa consiguió el papel de Laura Ingalls en un casting en el que habían participado unas 500 niñas. Melissa iba al mismo colegio que una hija de Michael Landon, Leslie Landon (que hizo algunos papeles en la serie de su padre, entre ellos el de maestra en la última temporada), y parece ser que fue ella misma la que le dio la noticia a Melissa de que había sido elegida para protagonizar la serie. Anteriormente a esto sólo había hecho algunos anuncios y había tenido una pequeña actuación en un par de series de televisión.

Boxleitner y Gilbert en Babylon 5


En el año 2001 fue elegida presidenta del Sindicato de Actores, siendo reelegida para el cargo en el 2003. Dos años después dijo que no volvería a presentarse a la reelección. Está casada en segundas nupcias con el también actor Bruce Boxleitner, con el que tiene un hijo al que pusieron por nombre Michael en honor de Michael Landon. Ambos hacían el papel de un matrimonio en unos capítulos de Babylon 5. Bruce es conocido en España sobre todo por su papel de Luke Macahan en la serie La conquista del Oeste.

La conquista del Oeste


Melissa Gilbert continuó su carrera como actriz, principalmente en la televisión, haciendo miniseries y telefilmes, o participando en algunas series y poniendo su voz en otras. En el 1985 se le otorgó una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, siendo una de las actrices más jóvenes en conseguirla.

En cuanto a su vida sentimental, ha tenido relaciones con algunos actores  y personajes conocidos, como Tom Cruise, John Cusack o Billy Idol, pero el romance más sonado fue el que mantuvo con Rob Lowe durante unos años, con el que hizo planes de boda que al final no se realizaron porque él rompió la relación (sin saber que ella estaba embarazada, y días después perdió el niño). Totalmente destrozada empezó otra relación con un actor llamado Bo Brinkman, primo de los hermanos Quaid, y 8 semanas después se casó con él. Al año más o menos nació su primer hijo, Dakota, pero empezaron los problemas en la pareja, que finalmente se divorció. Y rápidamente también conoció al que hasta ahora es su marido, Bruce Boxleitner. Precisamente fue la mujer de éste la que los presentó.

En su libro autobiográfico, publicado en 2009 comentó sus problemas con el alcohol y las drogas. Sigue manteniendo contacto con Alison Amgrim, que hizo el papel de Nellie Oleson en La casa de la pradera, de la que es amiga íntima desde entonces.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Receta: Pan casero

Una de las cosas que más me gusta de las pelis es ver lo que comen. Me encanta la cocina, y siempre me fijo en lo que hay sobre la mesa en una escena, desde el mantel hasta la vajilla y la comida. Y en La casa de la pradera hay muchas escenas a la mesa. Caroline es una excelente cocinera, tanto en la serie de televisión como en la serie de libros, y su familia disfruta muchísimo con sus platos, especialmente su marido, Charles, que además es muy comilón. Ya iremos viendo esos platos que se cocinaban en el siglo XIX en el Oeste americano, especialmente lo que Laura nos cuenta en sus libros, donde describe a menudo los desayunos, almuerzos y cenas de su familia.

Hoy, para comenzar esta sección de cocina, voy a poner la receta de pan casero que uso más a menudo. Es la más sencilla del mundo y sale un pan riquísimo, pero sobre todo queda un olor a tahona en la casa que es irresistible. Por cierto, que me animé a hacerlo viendo esos panes tan ricos que saca Caroline de su horno portátil. Hay cientos de recetas por la red, pero esta es de las más habituales. Los ingredientes son:

- 500 gr de harina de fuerza
- 300 ml de agua a temperatura ambiente
- 1 sobre de levadura de panadero
- 1 cucharadita y media de sal

Esto es lo básico, pero se le puede añadir una cucharada de miel, que hace que la miga dure tierna más tiempo, o un poco de aceite de oliva para aromatizar, una cucharadita de azúcar, etc. Pero con los cuatro ingredientes básicos ya sale un pan delicioso.

No tienen una forma perfecta, pero el sabor es insuperable.


Se mezcla la harina con la sal y la levadura, y se hace un volcán. En el centro se le añade el agua, y se empieza a mezclar todo con una cuchara. Cuando estén los ingredientes mezclados podemos seguir amasando con la mano echando la masa en una mesa enharinada, y se mezcla hasta que quede elástica (puede que necesitemos añadir un poco más de harina si la masa está demasiado húmeda).

Mis panes.


Dejamos reposar la masa con un paño humedecido por encima, al menos una hora u hora y media, hasta que doble su tamaño. Pasado ese tiempo amasamos de nuevo y le damos la forma que queramos, y dejamos reposar otros 30 minutos más o menos. Le damos unos cortes a la masa y espolvoreamos un poco de harina, metemos al horno precalentado a unos 180-200º, y dejamos cocer durante una hora más o menos. Tanto los grados como el tiempo dependen del horno en cuestión. Habrá que estar pendiente, aunque el olor a pan recién hecho nos dirá cuándo está listo. Y nada, se saca y se pone a enfriar en una rejilla.
Ni punto de comparación con el pan comprado en la tienda, aunque eso sí, hay que tener tiempo y ganas de hacer pan todos los días. Pero bueno, de vez en cuando sí que es un lujo que nos podemos permitir.

domingo, 13 de febrero de 2011

Almanzo James Wilder

Almanzo nace un 13 de febrero de 1857 en Malone, Nueva York, y era el quinto de seis hermanos. Vivía en una granja con su familia, granja que todavía existe (es el único emplazamiento de la serie de libros de Laura Ingalls Wilder que existe aún en su lugar original), y que podemos ver en su página web. El segundo libro de la serie, Un granjero de diez años, publicado en 1933,  precisamente habla sobre la infancia de Almanzo (en la nueva edición de 1953 se cambió el orden y pasó de ser el segundo de la serie a ser el quinto).

Almanzo James Wilder


Almanzo se casó con Laura el 25 de agosto de 1885 en DeSmet, Dakota del Sur, después de cortejarla durante 3 años en los que la llevaba y traía de casa de sus padres a su trabajo de maestra en una escuela rural situada a unos 19 km de la ciudad de DeSmet. Sobre los avatares de su matrimonio ya hemos hablado en el post sobre Laura. Decir sólo que los últimos años de su vida los pasó tranquilamente cuidando su jardín, dedicándose a la carpintería y saludando a los fans de los libros de Laura que pasaban por su granja. Murió con 92 años el 23 de octubre de 1949 tras sufrir dos infartos. Laura murió ocho años después, con 90, y su hija Rose en 1968. Los 3 están enterrados en Mansfield, y la granja familiar ahora es el Museo Laura Ingalls Wilder.

Laura y Almanzo


Por lo que escribieron tanto su mujer como su hija (el personaje principal de la novela Tierra Libre -Free Land- escrita por Rose Wilder Lane está basado en Almanzo) parece que fue un hombre muy tranquilo, de pocas palabras incluso, y amante de los caballos y la vida en el campo. A pesar de que su hija dejó algunos escritos para preparar una biografía de su padre, ésta nunca se llegó a realizar, no se sabe muy bien por qué. Sin duda sería interesante que alguien retomara ese proyecto, para así poder conocer mejor a este hombre que siempre estuvo en un segundo plano tras su mujer.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Felicitación navideña

No, no estoy loca, ya sé que la navidad ha pasado. Pero es que hoy estaba revisando un episodio de la primera temporada llamado Navidad en Plum Creek, y ví algo que me encantó. Aparte de la almibarada historia de siempre, cuando la famila se entrega los regalos hay alguien de quien no se olvidan, y es Jack. Laura le entrega su regalo envuelto y todo, un bizcochito con forma de hombrecito, como esas galletas típicas navideñas. Regalo que por cierto Jack se zampa de un bocado. No pude resistirme a hacer unas capturas, que dedico especialmente a Cinecita, gran amante de los perros en general y de este en particular.








martes, 8 de febrero de 2011

Libros: A orillas del río Plum

La joven familia Ingalls, integrada por Charles y Caroline, los padres, y las tres niñas, Mary, Laura y Carrie (junto a su fiel perro, Jack), llegan a tierras de Minnesota para intentar establecerse y labrarse un futuro sin agobios económicos y sin tener que estar pendientes de las tribus de indios que quedan en otros Estados. Y es que Minnesota es un lugar prometedor, de ricas tierras pobladas sobre todo por tranquilos emigrantes europeos, en su mayoría noruegos, muy trabajadores, pero incapaces de hablar ni una sola palabra de inglés. 


Charles compra un pedazo de tierra con una especie de casa construida bajo una ladera, donde empiezan a vivir, a conocer todo el terreno que les rodea y a hacer planes de futuro, con la siembra de una importante cosecha de trigo, nuevos animales para la familia, una casa de verdad, construida sobre el suelo, con madera, la posibilidad para las niñas de ir al colegio en el pueblo y los domingos a la Iglesia. Todo parece ideal, pero los planes del bueno y soñador Charles no van a salir lo bien que deseaban. Eso sí, nadie les va a impedir seguir siendo muy felices...

A orillas del río Plum es el tercer libro de la serie de novelas escritas por Laura Ingalls Wilder y que dieron lugar a la mítica serie de televisión La casa de la pradera (por cierto, creo que la serie de televisión empieza más o menos por aquí). Y sí, me he hecho con todas las novelas, todas ellas me las voy a leer y seguro que me van a gustar. A mí es que me gusta mucho este tipo de literatura, del estilo de Louise May Alcott o Lucy Maud Montgomery, la autora de Ana de las tejas verdes, otra serie deliciosa basada en libros igualmente encantadores.

La historia está contada desde la perspectiva de Laura, la hija mediana, una niña que no puede evitar hacer precisamente todo lo que le dicen que no haga: ella quiere investigar el mundo, acercarse a la Naturaleza y estar siempre junto a su padre, como si fuera casi el hijo varón que no tiene la familia. En ningún momento hay maldad en sus actos o en su forma de comportarse, simplemente es que no concibe la vida de otra manera. Gracias a ella vamos conociendo la forma de vida de una familia norteamericana en un periodo tan interesante como es éste de finales del siglo XIX y con ello, casi de toda una sociedad; también descubrimos aspectos de la vida en el campo, del comportamiento de la Naturaleza y hasta empezamos a conocer a los dos niños más insoportables que ha dado la historia de la literatura y de la televisión: Nellie y Willie Oleson.

A orillas del río Plum y todas las novelas de la serie se venden como libros infantiles, recomendados a partir de los 10-12 años, pero yo también los recomiendo para gente más mayor, como ya es una. A mí me ha resultado un libro de lectura amena.

Colaboradora honoraria: Cinecita

lunes, 7 de febrero de 2011

Laura Ingalls Wilder

Tal día como hoy, un 7 de febrero pero de 1867, nacía la segunda hija de Charles Philip Ingalls y Caroline Quiner, a la que pusieron por nombre Laura Elizabeth. Nacía en una cabaña de madera en los bosques cercanos a Pepin, Wisconsin. Tuvo cuatro hermanos: Mary Amelia, la mayor, Caroline Celestia, conocida como Carrie, Charles Frederick, que murió siendo un bebé, y Grace Pearl.

Durante la infancia de Laura, la familia Ingalls se trasladó varias veces a distintas localidades, hasta que finalmente se instalaron en DeSmet, Dakota del Sur, en 1880, donde por fin Laura pudo asistir al colegio de forma habitual. En este pueblo conoció a Almanzo James Wilder, que era hermano de una de sus profesoras, y con el que se casó el 25 de agosto de 1885. Al año siguiente nació su hija, Rose Wilder Lane, que llegó a ser una conocida periodista y escritora, y que fue la que ayudó y animó a su madre para publicar los libros sobre su infancia.



Pero el matrimonio Wilder tuvo muy mala suerte los primeros años de su matrimonio, pues ambos enfermaron de difteria, y a pesar de que sobrevivieron, Almanzo quedó afectado con una parálisis temporal de la que se curó pero cuya secuela sería tener que llevar bastón para caminar el resto de su vida. A ello, que hizo que no pudiese realizar el duro trabajo de la granja, se unió una terrible sequía que asoló la zona en 1889-90, que destruyó la cosecha y que aumentó las deudas y la pobreza de la familia. Pero lo peor de todo fue la repentina muerte de un hijo que tuvo Laura en agosto de 1889, al que ni siquiera dio tiempo de poner nombre. Ese mismo mes Laura y Almanzo perdieron la casa en un incendio. No tuvieron más remedio que mudarse a la granja de los padres de Almanzo en Spring Valley, Minnesota, donde ambos pudieron reponerse de su mala racha. Un par de años después se fueron a Florida, volvieron a DeSmet y por último se instalaron definitivamente en Mansfield, Missouri, donde compraron una pequeña granja que poco a poco fueron ampliando, especialmente después del éxito de los libros de Laura, que fue cuando realmente empezaron a ganar dinero. Cuando se publicó su primer libro, Laura tenía ya 65 años, diez menos que su marido. Laura murió el 10 de febrero de 1957, tres días después de cumplir los 90, en su casa de Mansfield.

viernes, 4 de febrero de 2011

Libros: La casa de la pradera


La familia Ingalls abandona la casita de Wisconsin rumbo al oeste, al territorio indio, donde se están ofreciendo terrenos para la colonización una vez que los indios son desplazados a la reserva. Para Charles, los bosques de Wisconsin están ya demasiado habitados, y no le gusta que sus hijas crezcan en un sitio tan masificado. Durante el camino van atravesando distintos Estados (Minnesota, Iowa, Missouri, Kansas) y la autora nos va describiendo los diferentes paisajes a cual más grandioso: parajes desérticos, bosques, grandes inmensidades de hielo, praderas inmensas de altas hierbas cuya vista se pierde en el horizonte... También nos va narrando los problemas que tienen en el camino, como cuando deben cruzar un gran río con una fuerte corriente y el perro de la familia, Jack, es arrastrado por las aguas. Después de muchas vicisitudes llegan a la pradera, fin del viaje, y Charles construye una casita de madera y un establo, y vemos cómo aparecen los primeros vecinos, el señor Edwards (conocido de la serie) y el matrimonio Scott, que resultarán fundamentales para la supervivencia de la familia. En fin, no contaré más porque el libro es muy bonito, y está plagado de aventurillas y anécdotas que harán disfrutar de una agradable lectura. Es el segundo de la serie de libros. Como en todos en la edición de Noguer, aparecen los bonitos dibujos de Garth Williams, que también aparecen en el original de la obra, un dibujante de libros infantiles muy conocido en el mundo anglosajón.

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He aquí una magnífica crítica del libro por parte de Cinecita en su blog De Cine y Libros.

Y aquí otra estupenda reseña, esta vez de los dos primeros libros de la serie, escrita por Marigé Morales de la CCEI (Comisión Católica Española de la Infancia). Muy buena labor la que hacen promocionando la lectura infantil y juvenil desde su blog.
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